“No hay dormitorio infantil o cuarto de juegos que no tenga una muñeca, de cualquier forma o tamaño, ya sea una herencia de una abuela muy querida o lo último en Barbie”

Con estas líneas, comienza una de las guías más completas para coleccionistas de muñecas del S.XX. Olivia Bristol escribía con esmero esta obra, que recogía la gran variedad de muñecas del siglo pasado, con precios y características, hasta justo finales de los años 90 (ya que el libro se editó en 1997). En este post, te mostraremos la mejor forma de compra, mantenimiento y presentación de tus muñecas, actualizando dicha guía a tiempos más modernos con muñecas contemporáneas.

Tanto si coleccionas como si no, este artículo posee claves que te ayudarán para moldear tu colección para convertirla en algo exclusivo y de gran gusto, así como para evitarte sustos en las compras o subastas que realices. Presta atención, comenzamos:

 

¿CÓMO HAGO UNA BUENA COMPRA?

 

Cuando se adquiere una muñeca, se han de valorar ciertos aspectos de acuerdo con el tipo de colección que quiera comenzar a realizarse o completarse, endureciéndose estos cuanto más profesional sea dicha colección. El primer paso para adquirir correctamente una muñeca es realizar una introspección en nosotros mismos y realizarnos una serie de preguntas a las que intentaremos responder lo más sinceramente posible. Si puedes, escríbelas en una libreta bajo el nombre y fotografía de la muñeca que quieras adquirir:

  • ¿Me gusta realmente o la quiero porque me parece un chollo?
  • ¿Tiene un precio justo?
  • ¿Es un buen ejemplo del fabricante?
  • ¿Tiene una historia interesante? (Puede hacer variar el precio de ésta)
  • Y, la más importante, ¿dispongo de espacio para exponerla correctamente?

Si buscamos una colección de muñecas más rigurosa, deberíamos añadir estas preguntas a nuestra lista:

  • ¿Tengo los conocimientos para valorar la muñeca? Si no, consulta a un especialista.
  • ¿La cabeza y el cuerpo se corresponden?
  • ¿Tiene la vestimenta adecuada, original y en buen estado? Muchos coleccionistas han pagado muñecas con vestidos que parecían los originales, pero no lo eran. Hay que andar con cuidado con este aspecto.
  • ¿Presenta señales de restauración?

Una vez respondidas estas preguntas, seguramente tendremos una visión general sobre si comprar la muñeca o no. Es muy importante que se lleve un control sobre la compra para segmentar y seleccionar y no acabar comprando cualquier cosa que nos quitará espacio y menguará nuestro dinero para adquirir piezas de mayor relevancia.

Los coleccionistas suelen pensar mucho el tipo de muñeca que compran y realizan un concienzudo estudio con, en ocasiones, apoyo de profesionales en la valoración de muñecas. Aunque hay que tener en cuenta el factor de la primera pregunta; el hecho de que nos agrade mucho una muñeca es muy importante, ya que normalmente compramos aquello que nos agrada. No es nada recomendable adquirir una pieza como estas si no nos agrada demasiado – a no ser, claro está, que la vayamos a revender o subastar en un futuro-.

También, es conveniente que llevéis un registro de las muñecas que vayáis adquiriendo; tanto para vosotros como para futuros compradores, donde pongáis el nombre, fabricante, fecha de fabricación, fecha y lugar de adquisición y (de necesitarlo) lugar de exposición. Podéis incluir una foto de la muñeca y especificaciones de la misma sobre su vestuario, mantenimiento, etc. Si sustituimos piezas, debemos guardarlas en bolsitas de plástico e indicar en nuestra ficha el cambio. Es útil tener este registro tanto en papel como informatizado.

Registra tu colección

Es muy importante que lleves un registro de tu colección de muñecas; tanto para uso personal como para futuras ventas.

Detectar falsificaciones y reproducciones

Ardua tarea, sin duda, para cualquier coleccionista que se precie. Pero, sin embargo, extremadamente importante de realizar. Las falsificaciones invaden a compradores, sobretodo, de muñecas antiguas, aunque actualmente la muñeca moderna suele falsificarse también -como es el caso de las Rubens Barn, que podrás comprar originales en nuestra web-.

Para evitar comprar este tipo de artículos es esencial tener amplios conocimientos sobre la materia en cuestión; de no ser así, lo mejor sería acudir a consejo profesional. Las reproducciones vienen marcadas por el fabricante moderno que las acuña (como es el caso de las re-ediciones de Nancy clásicas que podrás encontrar aquí), así que, como norma, se sabe lo que se está comprando. Las muñecas auténticas, con el paso del tiempo acarrean imperfecciones y detalles de pintura que denotan la antigüedad real de la muñeca. Si aprendemos a distinguir una falsificación de una pieza real, podremos obtener piezas únicas y maravillosas sin ningún temor.

Las muñecas son parte de la familia, asegúralas

Estas figuras tienen dos tipos de valores: El personal y el económico; aunque será éste último el que nos sirva para poder asegurar nuestras muñecas debidamente. Cuando nuestra colección de muñecas comience a tomar relevancia en nuestro hogar, es conveniente procurar un seguro para las mismas (sobretodo si se trata de piezas antiguas). Mucha gente posee una colección de muñecas sin asegurar pero, desde Dolls And Dolls, os recomendamos que no caigáis en este error. Para ello, se necesitarán las facturas y quizá algún peritaje de las muñecas -si el volumen de la colección es grande-. Así que guardad siempre todas las facturas en un lugar seguro para poder disponer de ellas cuando las necesitéis.

 

¿QUÉ COLECCIÓN DEBO REALIZAR?

 

Una colección, propiamente dicha, ha de tener cierta coherencia porque, como antes comentábamos, si no seleccionamos nuestras adquisiciones, acabaremos por ser aquella persona que “tiene la casa llena de muñecas de todo tipo”. Nosotros no queremos que nos vean así; lo ideal sería coleccionar un tipo específico de muñeca que nos guste y segmentarla a nuestro gusto. Vamos a dejaros unos ejemplos de colecciones de muñecas para ser recordada como esa persona que “tiene una colección exquisita y carísima de muñecas”.

Imagino que así tendréis una idea general de cómo pasar de tener una habitación llena de muñecas a una colección. Sin duda, es una opción mucho más elegante que la de comenzar a almacenar muñecas sin ton ni son y sin ninguna coherencia.

Mariquita Pérez colección

Coleccionar muñecas de Mariquita Pérez es común en coleccionistas españoles. Puedes conseguir este modelo aquí.

Si bien, he de reconocer que es un hobbie que realmente engancha a cualquiera que lo prueba pero, como con casi todo en esta vida, hay que llevarlo con cabeza y moderación para no caer en el error de “amontonar muñecas”.

 

¿CÓMO MANTENGO MI MUÑECA?

 

Es esencial mantener debidamente una muñeca, tanto antiguas como contemporáneas. Primero, claro está, hemos de tener muy claro el material exacto con el que está realizado la muñeca y su vestimenta.

La suciedad es enemiga de las muñecas; si dejamos una de sus partes sucia, probablemente se incruste en el material y no pueda removerse -lo cual disminuiría el valor de la figura-. Por lo tanto, es importante cuidar el lugar donde guardamos nuestras muñecas. A continuación, explicaremos por partes la mejor manera de mantener nuestras figuras.

Mantener la cabeza de nuestras muñecas

Si el pelo de nuestras muñecas es natural o de mohair, puede que hayan quedado enmarañados con el paso del tiempo. Hay que tener en cuenta que antes de sustituirlo por otro, se puede disimular con accesorios como gorros. Bajo ningún concepto nos desharemos del pelo original de la muñeca -si lo sustituimos por otro, lo guardaremos como documento-. Deberíamos utilizar pelucas artificiales en muñecas que sobrepasen el periodo de la Segunda Guerra Mundial.

Para las muñecas que tengan el pelo artificial -por ejemplo, de nailon- podrán mantenerse más fácilmente; permitiendo un lavado periódico muy de cuando en cuando para no desbaratar el pelo (nunca con champú de adulto). Lo mejor para mantener ese tipo de cabellos es evitar peinarlo mucho para retrasar lo máximo posible la aparición del fizz en las puntas del pelo.

La cabeza contiene el mayor atractivo de las muñecas, su rostro. Si está cuarteado habría que restaurarlo con ayuda de un experto -salvo las que lleven un baño de cera-. Es importante resaltar el rostro de nuestras figuras y disimular desperfectos con creatividad sin alterar el estado original de la muñeca. Es importante que tengas en cuenta que la cabeza de la muñeca no se ha de trasplantar ni cambiar. Cada fabricante tiene su cuerpo y su cabeza en armonía; si rompemos esta armonía, el valor de la muñeca cae en picado. Evitemos manipularlas si no tenemos conocimientos suficientes para ello.

Los ojos de la muñeca, si son durmientes, corren peligro de desgastarse y quedarse a medio camino entre abiertos y cerrados. Para evitar esto, guardaremos nuestras muñecas boca abajo, no sobre la espalda. Si los ojos están deteriorados o no existen, lo mejor es sustituirlos por unos similares a los originales, preservando el color y forma lo máximo posible -para lo que también deberíamos acudir a un profesional si no conocemos la técnica bien-.

Mantener limpias a mis muñecas

Adquiriendo muñecas contemporáneas no tendremos problema en mantener a nuestras muñecas limpias. Con un poco de agua jabonosa y algodón, podemos lavar muñecas tanto de porcelana como de vinilo. Hay que evitar los productos con demasiados componentes químicos que podrían alterar los materiales de la muñeca, arruinándolos. Tampoco se recomienda lavar con agua las muñecas de trapo, aunque la etiqueta indique que se pueda; lo mejor es lavarlas si es necesario en seco por un profesional.

Normalmente, se recomienda pasarles un paño seco para quitarles el polvo cada cierto tiempo y poder así mantenerlas limpias más tiempo. Este método también se utiliza para las de cartón o composición, a las que únicamente limpiaremos de esta manera.

Nota: Las muñecas de cera NO SE LIMPIAN. Ya que el roce con cualquier material o líquido podría estropearlas gravemente.

Si nuestras muñecas han perdido la elasticidad en sus gomas, podemos intentar repararlas en casa siguiendo las instrucciones aquí. O, si no tenemos mucha maña para estas cosas, podemos acudir, de nuevo, a un profesional.

 

¿CÓMO VISTO Y PRESENTO A MIS MUÑECAS?

Esta parte es esencial para poseer una colección que se salga de la norma, ya seas principiante o versado en la cuestión de las muñecas. Para esta cuestión, necesitamos que te alejes de tus prejuicios y pensamientos recurrentes sobre la colección de muñecas. Normalmente, al pensar en una colección de muñecas, se nos viene una imagen como esta a la mente:

Gran colección de muñecas de una anciana

Una anciana nos presenta su colección de muñecas, pero esta no es una forma adecuada de colocarlas.

Piensa lo siguiente: Cuando adquieres una muñeca ¿la ves junto a muchas más, de diferente tipo y tamaño, tapándose las unas a las otras? Creo que no es el caso; así que, ¿por qué permitir que tus muñecas se pisen unas a otras en sus estantes o vitrinas?

Por ello, para el buen coleccionista, queda TERMINANTEMENTE PROHIBIDO apelotonarlas, amontonarlas y darles una presentación caótica.

Para las muñecas de 32 cm, lo ideal está entre 10 y 20 cm entre las muñecas -obviando la profundidad de la vitrina o estante donde están colocadas-. Las medidas, entonces, son proporcionales a la altura y anchura de la muñeca. Por ejemplo, una muñeca de 50 cm junto a otra de la misma altura, debería estar expuesta a 20 – 30 cm de ésta última.


Para obtener la proporción, realizamos la siguiente operación:

50 (cm de la muñeca) x 20 (cm máximos de distancia en una de 32 cm) / 32 (cm de la muñeca ejemplo) = 31,25 cm máximos de distancia entre muñecas de 50 cm. -Restamos 10 para obtener el mínimo de centímetros a los que expondremos la muñeca, que en una de 50 cm serían 21,25 cm-.

Dejamos siempre 10 cm de margen entre el mínimo y el máximo para disculpar las posibles vestimentas que puedan llevar nuestras muñecas.


Si realizas esto, verás que todas tus muñecas lucen vistosas.

En cuanto al número de muñecas que puedes tener expuestas, esto varía en función del espacio que tengas. No te preocupes, si tienes más muñecas de las que puedes mostrar, ve cambiándolas. Piensa que los museos no exponen todas sus obras a la vez, las van intercambiando según la temporada. Podríais hacer lo mismo con vuestra colección. La finalidad de todo esto es que no quede recargado y que las muñecas se vean más preciosas y puedan apreciarse mejor. Apelotonarlas es tan malo para ellas como para vosotros.

Cuando las muñecas son antiguas o poseen accesorios, lo mejor es presentarlas completas; es decir, que se muestren los accesorios en un segundo plano y que, si conservan la vestimenta original, presentarlas con ella puesta.

Las muñecas son un coleccionable precioso que pide a gritos una presentación y un cuidado específicos. En nuestra web puedes encontrar tus primeras muñecas para comenzar a coleccionar o para incrementar la colección que ya poseas. Échales un vistazo haciendo click aquí. Esperamos que pongas estos consejos en práctica y nos comentes cómo te ha ido con tu colección de muñecas.

Enlaces de interés

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