Nos parece lejana la imagen de las calles y aceras llenas de niños y niñas jugando libremente en los pueblos y en las grandes ciudades. Jugando a juegos con reglas propias, jugando con grupos de amigos donde el tiempo pasaba sin reloj, jugando sin vigilancia ni control…
El juego es una de las experiencias más importante de la vida. Es más que diversión para los que jugamos. Mientras estamos jugando descubrimos nuestro entorno, aprendemos a convivir, experimentamos, exploramos y siempre nos divertimos. Es tan importante para un desarrollo óptimo que ha sido reconocido por las Naciones Unidas como un derecho de todos los niños.

Jugar en grupo. Foto varios niños jugando con muñecas.

El juego apoya el desarrollo emocional proporcionando una manera de expresar y hacer frente a los sentimientos, aumentando su competencia social y madurez emocional así como aprendiendo a estimular capacidades como la creatividad, la inteligencia, la motricidad y la afectividad. Es una experiencia lúdica en la que se encuentra el placer por el simple hecho del juego por el juego.

Si el juego es tan necesario en la vida de los niños, ¿por qué cada vez se juega menos? La respuesta la encontramos en la actual dinámica social:

  • Las dificultades a la hora de conciliar el horario laboral de los padres con la convivencia familiar.
  • La televisión y los juegos virtuales se han convertido en el sistema de entretenimiento preferido de los niños.
  • La preocupación de los padres por su futuro laboral y profesional hace que se sobrecargue a los niños con actividades extraescolares.

10 razones por las que jugar es importante

  1. Bases de la alfabetización: A través del juego los niños aprenden a realizar y practicar nuevos sonidos. Prueban un nuevo vocabulario y ejercitan su imaginación a través de la narración.
  2. Jugar es aprender: Fomenta el desarrollo y satisface la necesidad de aprender. Desarrollan y ejercitan la observación, la atención, la concentración y la memoria.
  3. Desarrolla la imaginación y la creatividad, ayudando a una maduración mucho más completa del niño.
  4. Da a los niños la oportunidad de ser espontáneos.
  5. Da la opción de elegir: Tener suficientes juguetes o actividades para elegir permite que los niños se expresen.
  6. Practican el movimiento físico, el equilibrio y a poner a prueba sus propios límites.
  7. Cuando juegan con otros niños y niñas se socializan y preparan sus futuras habilidades sociales.
  8. Permite a los adultos a aprender el lenguaje corporal de sus hijos.
  9. Enseña a los adultos a tener paciencia y compresión sabiendo dejar a los niños controlar y decidir su propio juego.
  10. Jugar es divertido: Sólo o con los demás, jugar es un sistema de los niños para estar contentos y alegres.

Jugar en familia. Foto de dos niños jugando con un adulto

Jugar, esencial para un desarrollo saludable

Para un niño, el juego es esencial para su desarrollo mental, social, emocional y físico, en definitiva, es esencial para todas las áreas del crecimiento y desarrollo de un niño. Fortalece y refina habilidades motoras pequeñas y grandes y es importante para el desarrollo físico.

El juego permite a los niños conocer cosas del mundo y descubrir información esencial para el aprendizaje. A través del juego, los niños aprenden conceptos básicos tales como colores, contar, cómo construir cosas y cómo resolver problemas. Aprenden a relacionarse entre sí, compartir y obedecer las reglas a través del juego.

El papel más importante que puede tener el juego es ayudar a los niños a ser activos, hacer elecciones y practicar acciones de dominio. Deben tener experiencia con una amplia variedad de contenidos (música, lenguaje, ciencia, relaciones sociales…) porque cada uno es importante para el desarrollo de su cerebro. El contenido del juego debe provenir de la propia imaginación y experiencias del niño.

Jugar amplía la imaginación. Foto de dos niñas jugando con muñecasDesafortunadamente, la experiencia de juego para el niño de hoy es a menudo muy diferente de la de sus padres. La influencia de los medios electrónicos, como la televisión, los videojuegos e Internet, los niños pasan gran parte de su tiempo siendo entretenidos pasivamente o interactuando mínimamente a través de un teclado o un ratón. Esto roba a los niños el juego con otros niños, así como el tiempo de juego individual dedicado al juego creativo. Este tipo de juego no es una solución para mantenerlos entretenidos, hay que intentar que hacer la compra o cocinar, por ejemplo, puedan convertirse en un juego para ellos.

Tienen que ser los niños los que elijan el juguete o juego según sus preferencias. Da igual jugar con un niño a las muñecas que con una niña al fútbol, no deben existir diferencias y tampoco debemos fomentarlas. La cuestión principal no es el tipo de juguete o juego, es el beneficio que aporta jugar, ya sea jugando solos o con la compañía de los padres.

Tipos de juego

Juego motor o físico

Proporciona oportunidades para que los niños desarrollen tanto la fuerza muscular como la integración general de los músculos, los nervios y las funciones cerebrales. A nivel social, el niño aprenderá a desempeñar diferentes roles, aprenderá a asumir ciertas responsabilidades así como a comprender normas establecidas y a experimentar nuevos sentimientos. El juego físico ayuda a que el niño se forme psíquica y socialmente.

Jugar haciendo deporte. Foto de un niño jugando al beisbol

Juego social

El juego social es uno de los mejores mecanismos para progresar a través de las diferentes etapas sociales. Al interactuar con otros niños en entornos de juego, aprenden reglas sociales como dar y recibir, la cooperación, a compartir… Para funcionar eficazmente en el mundo adulto, los niños necesitan participar en muchas situaciones sociales.

Jugar en grupo. Foto de varios niños jugando con las canicas

Juego Constructivo

Es cuando los niños manipulan su entorno para crear cosas, por ejemplo construir torres, jugar en la arena, dibujar con tiza en la acera…. El juego constructivo permite a los niños experimentar con objetos, aprender conocimientos básicos sobre construcción, dibujo, música… Los niños que se sienten cómodos manipulando objetos y materiales también se vuelven buenos en la manipulación de palabras, ideas y conceptos.

Jugar en la arena. Foto de tres niños jugando en la arena

Juegos de fantasía

Con el juego de fantasía los niños aprenden a probar nuevos roles y situaciones posible y a experimentar con el lenguaje y las emociones. Desarrollan un pensamiento flexible: aprenden a crear más allá del aquí y ahora, utilizan su imaginación, usan nuevas palabras y combinaciones de palabras y las utilizan para expresar ideas, conceptos, sueños e historias (clica aquí para saber más sobre ¿por qué l@s niñ@s deben jugar con muñecas).

Jugar con muñecas. Foto de varios niños jugando con muñecas

Juegos con reglas

Hay juegos que no pueden funcionar sin que todos se adhieran al mismo conjunto de reglas, por ejemplo, como pasa con los juegos de mesa. El concepto de “juegos con reglas” enseña a los niños un concepto importante: el juego de la vida tiene reglas (leyes) que todos debemos seguir para funcionar productivamente.

Jugar en grupo. Foto de varios niños jugando a las chapas

Formas de jugar

A medida que los niños se desarrollan, pasarán del juego individual al juego grupal. La forma en que un niño elige jugar puede depender de cómo se sientan en el momento. La forma en que juegan los niños suele variar de un día a otro y de una situación a otra.

Las tres formas básicas de juego son:

Juego solitario

A los bebés les gusta pasar tiempo jugando solos. Están explorando todos los aspectos de su entorno, desde el sonido de su propia voz a las de los demás. Quieren mirar, agarrar, chupar cualquier objeto.

Los niños mayores a veces también prefieren jugar por su cuenta. Pueden pasar horas inventando historias con sus superhéroes o con sus muñecas. Les gusta construir, dibujar, inventar…

Foto de niño pequeño jugando solo

 

Juego paralelo

A partir de los 18 meses, a los niños les empieza a gustar estar alrededor de otros niños de su misma edad aunque no haya mucha interacción entre sí. Estarán jugando en compañía pero sin compartir nada, así descubren la existencia del otro, lo que supone el primer paso para su sociabilidad.

Foto de dos niños jugando en paralelo

Juego en grupo

A partir de los tres años, los niños son capaces de comunicarse y socializarse con los demás. Comparten ideas y juguetes y a través del juego, comienzan a aprender habilidades sociales como compartir.

Foto de varios niños jugando al corro de la patata

Los beneficios del juego para adultos

En alguna parte entre la infancia y la edad adulta, hemos dejado de jugar. Cuando sacamos algo de tiempo libre es probable que lo utilicemos para sentarnos frente a la televisión o delante de un ordenador en vez de jugar como lo hicimos cuando éramos niños. Sólo porque somos adultos no significa que tengamos que dejar de jugar.

Mientras que el juego es importante para el desarrollo de un niño, también es beneficioso para las personas de todas las edades. El juego puede:

  • Aliviar el estrés liberando endorfinas.
  • Mejorar la función cerebral jugando a actividades divertidas que desafían el cerebro puede ayudar a prevenir problemas de memoria.
  • Estimular la mente y estimular la creatividad y la imaginación.
  • Mejorar las relaciones y su conexión con los demás. Compartir risas puede fomentar la empatía, la confianza y la intimidad con otros.
  • Aumenta su energía y vitalidad e incluso mejora su resistencia a las enfermedades, ayudándole a sentirse mejor.

Jugar con la pareja, la familia, los compañeros de trabajo, los amigos, los niños, las mascotas…es una manera de cuidar la salud mental.

“No dejamos de jugar porque envejecemos; Envejecemos porque dejamos de jugar”.

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